Resultados 1 al 2 de 2

Tema: Dzogchen: El ciclo del dia y la noche

  1. #1
    Fecha de ingreso
    21 ago, 13
    Ubicación
    Barcelona
    Mensajes
    1,614
    Dar gracias
    845
    Gracias Recibidas: 1,152

    Dzogchen: El ciclo del dia y la noche

    Dejo aquí este texto Dzogchen corto pero muy valioso traducido recientemente. La versión en PDF: aquí.

    El ciclo del día y la noche

    (3) Debemos siempre entrenar nuestras mentes con el cuádruple cambio
    de actitud y nunca separarnos del yoga en que somos conscientes de
    nuestra innata presencia como siendo nuestro verdadero Maestro.
    Continuar con esta consciencia sin distracción en los cuatro momentos
    (comiendo, sentados, andando y durmiendo) es la raíz de la práctica.
    (4) Ciertamente, con respecto al día y la noche, existe una práctica
    principal diaria que procede como un ciclo continuo. La práctica del día
    que gobierna las actividades de los tres momentos (comer, sentarse y
    caminar) se compone de tres elementos: entendimiento, estabilización y
    progreso en la práctica.
    (5) Con respecto a los primeros tres momentos: en el comienzo,
    debemos entender lo que aún no hemos entendido. Todo fenómeno que
    es visto u oído, no importa cuantos sean, son cómo falsas imágenes,
    incluso aunque parezcan ser muy diversos. Así podemos
    concluyentemente determinar que son solo una exhibición mágica de la
    mente.
    (6) La naturaleza de la mente es desde el principio vacua y sin yo. No
    habiendo nada concreto en ella, su aspecto que es luminosa claridad
    es sin-obstáculos (e ininterrumpida), como la luna reflejada en el agua.
    Eso es esa primordial última consciencia de pura presencia en la que no
    hay dualidad de vacuidad y claridad. Debemos entender que esta
    consciencia primordial es natural y espontáneamente autoperfeccionada.

    (7) Reconociendo que las apariencias (externas) son solo ornamentos (o
    embellecimientos) de la condición real de existencia, las apariencias que
    surgen a los agregados de los seis sentidos relajadamente alertas son
    auto-liberadas en su propia condición (siempre que surgen). Como
    reconocemos que la pura presencia es solo consciencia primordial como
    tal, las manifestaciones de nuestras pasiones y trazas kármicas son
    auto-liberadas en su propia condición (siempre que surgen).
    (8) Puesto que las apariencias y la pura presencia son reconocidas como
    inseparables, los pensamientos que se aferran a la dualidad de sujeto y
    objeto son auto-liberados en su propia condición (siempre que surgen).
    Más aún, los métodos de auto-liberación a través la atención desnuda, y
    la auto-liberación como tal, son los medios para progresar en el camino
    de práctica según la intención de este yoga.
    (9) La consciencia que surge en un primer instante (de contacto
    sensorial) es en efecto la pura presencia que surge sin corrección (o
    modificación) y que es no-creada (por causas). Esta misma condición de
    existencia que transciende las limitaciones de sujeto y objeto es la
    autentica pura presencia primordial auto-originada.
    (10) Con respecto a esta pura presencia, los tres aspectos del estado de
    Samantabhadra son realmente completos: esta desprovista de cualquier
    traza kármica, su Esencia que es el Dharmakaya es vacuidad; siendo
    desprovista de pensamientos y conceptos, su Naturaleza que es
    Sambhogakaya es claridad; siendo desprovista de cualquier deseo o
    apego, (su Energía) que es Nirmanakaya, es no-obstruida (e
    ininterrumpida).

    (11) Esa consciencia, solo con su existencia, es enteramente carente de
    pensamientos dualistas que piensan en términos de sujeto y objeto, y
    así (las apariencias externas) surgen como manifestaciones de claridad
    sin apego (a conceptos o juicios). Las apariencias se presentan en el
    estado de la condición real de existencia.
    (12) Debido a que esta consciencia instantánea, incondicionada y natural
    encuentra la condición real de existencia como su Madre, (hablamos de
    ella como) el Dharmakaya. Permanecer en esta condición es el estado
    natural de la Gran Perfección.
    (13) Con respecto a estabilizar (nuestras práctica, que es el segundo
    tópico): procedemos en el camino por medio de las tres instrucciones
    para integrar, relajar con presencia, y progresar en la práctica. Respecto
    al primer método, el de integrar: sentándonos confortablemente y
    estando completamente relajados, integramos (nuestra consciencia) en
    el cielo frente a nosotros.
    (14) Cuando nos asentamos en un estado alerta y relajado sin
    distracción y sin meditación construida, esta consciencia inicial que es
    como el cielo (despejado y vacío) es también una condición carente de
    cualquier apego o aferrar (a conceptos o juicios). Es solo claridad
    luminosa o solo pura presencia, y es similar a un momento de
    sorprendido asombro. Esta pura presencia surge de una forma desnuda
    sin dualidad o distinción entre el estado calmado y el movimiento de
    pensamientos.

    (15) Mientras continuamos en contemplación, sin caer bajo el poder de
    la somnolencia ni de la agitación, nos encontramos en un estado que es
    presente en profunda lucidez y viveza. Con respecto a continuar en un
    estado de contemplación, incluso aunque nos ocupemos en llamar a los
    pensamientos, apartándolos, haciendo que se repitan o ampliándolos,
    permanecerán en su propia condición (siempre que surgen) sin distraer
    nuestro ser, y son auto-liberados
    (16) Tras haber alcanzado ese estado, cuando salgamos del tiempo de
    contemplación, la medida de nuestra estabilidad (en la práctica) es
    nuestro discernimiento sobre si estamos sujetos o no al poder de los
    pensamientos condicionantes. Las experiencias meditativas (surgen
    espontáneamente), como surge la luz del sol o de la luna. Estas
    experiencias, como visiones, cambios en la respiración y demás, tal
    como surgen son incondicionadas por conceptos (o juicios).
    (17) Respecto a experiencias que aparecen tras el periodo de
    contemplación: puede que veamos todas las apariencias como ilusiones,
    o podemos considerar toda apariencia como vacua. (Debemos ser
    capaces de permanecer) en un estado de pura presencia y puede
    parecer que no surgen pensamientos discursivos, o podemos pensar que
    podemos implicarnos en actividades sin cometer errores.
    (18) Respecto a nuestra entera dimensión: debido a percibir objetos
    externos y sus análisis (por un lado), y pensamientos vívidos y
    discursivos (en el otro), como vacuos, obtenemos el supremo
    Dharmakaya, que es la naturaleza de la mente. Como esta condición no
    está contaminada en forma alguna por pensamientos, características o
    cognición, llegamos a obtener la consciencia pura primordial no
    manchada por pensamientos discursivos

    (19) Como nuestras dudas y trazas kármicas están ahora completamente
    purificadas, nuestras pasiones ya no están fuera de control. Porque esto
    es así, incluso aunque podemos ser (individuos ordinarios), ahora nos
    encontramos elevados por encima de todos los reinos del Samsara, y se
    dice que pertenecemos a la familia de los Exaltados (Arhats).
    (20) Respecto a la instrucciones para relajarse con presencia: siempre
    que surjan apariencias, no importa el modo en que aparezcan, sin
    ninguna corrección o modificación, (debemos mirarlas) como meros
    ornamentos o embellecimientos del propio estado primordial (que es la
    condición real de existencia). En ese estado, nuestra pura presencia
    interna es no-corregida, clara, vívida y desnuda. Así, mientras nos
    relajamos de forma alerta con presencia, (cuando los pensamientos
    surgen) los relajamos en su propia condición tal cual es.
    (21) Con respecto a los objetos de las seis facultades sensoriales:
    cuando simplemente surgen como ornamentos (del estado de presencia)
    de una forma lúcida sin obstrucción alguna y sin análisis intelectual,
    entonces son enteramente perfectos tal como son, como la potencia de
    presencia pura sin ningún apego (tras concepciones y juicios). Continuar
    en este estado sin ninguna dualidad se dice que es relajarse con la
    presencia.
    (22) Continuando en el periodo de contemplación, sin embarcarse en
    ningún análisis de los objetos de los cinco sentidos, (las apariencias son
    dejadas) surgir claramente y luminosamente de una manera
    relajadamente alerta sin distracción alguna o apego (tras conceptos y
    juicios). Entonces, tras haber concluido un periodo de contemplación, se
    presentará una consciencia primordial que está basada en uno u otro de
    los objetos de los seis agregados sensoriales; esas apariencias (sean
    materiales o no) parecerán no tener realidad concreta

    (23) Siempre que pensamientos discursivos generados por los cinco
    venenos surjan, nos relajamos alertas antes ellos sin apegos (a
    conceptos o juicios). (Por otro lado) deberemos no intentar bloquearlos
    con algún antídoto o transformarlos por algún método. (Como no están
    bloqueados ni transformados), las pasiones que surgen en el camino son
    auto-liberadas y una consciencia primordial está presente.
    (24) Las experiencias que surjan durante la practica meditativa se
    manifiestan como claridad y vacuidad. Se encuentran presentes en un
    estado de visión y vacuidad, o en un estado de continuo movimiento de
    pensamientos y vacuidad, o en un estado de agradable sensación y
    vacuidad, etc… Así, pueden surgir varias experiencias conscientes de
    presencia de sensaciones placenteras, de claridad y de no-discursividad.
    (25) Respecto a nuestra entera dimensión: entendiendo todo fenómeno
    como Dharmakaya, esta consciencia no corregida del estado de
    existencia tal como es, está presente como una esfera perfecta que es
    uniforme, completa y sin dualidad. Debido a esto (se dice que) hemos
    alcanzado la dimensión de la consciencia primordial y que una
    consciencia primordial de claridad está presente.
    (26) Como los objetos que percibimos son realmente manifestaciones de
    la condición real de existencia, nuestras pasiones y obscuraciones se
    purifican. Debido a esta consciencia primordial de pura presencia, nos
    desligamos de caer en cualquier tipo de comportamiento negativo. Y
    dado que nos hemos liberado de nuestras pasiones, trazas kármicas y
    obscuraciones, se dice que pertenecemos a la familia de los nobles
    Bodhisattvas.

    (27) Respecto a progresar en la práctica (que es el tercer tópico a
    considerar): en un estado no-corregido, espontáneamente auto-perfecto,
    esta consciencia instantánea inicial permanece presente y sin modificar.
    Es una presencia pura no-discursiva que es lúcida y vívida. Así nuestra
    continuidad de consciencia permanece estable y sin distracción.
    (28) Mientras continuamos en un período de contemplación, no
    influenciado por la somnolencia ni la agitación, todo se manifiesta como
    vacuidad, que es la condición real de la existencia. Entonces, tras haber
    concluido un período de contemplación, sin ser condicionado por los
    pensamientos, deberíamos continuar en el estado natural de la mente,
    tal como es en sí misma.
    (29) Con respecto a experiencias durante la meditación, nos
    encontramos en un estado no-dual, tanto si meditamos como si no
    meditamos. Todas las apariencias surgen enteramente como
    manifestación de la energía de nuestra contemplación. La condición real
    de existencia de todos los fenómenos, tal cual son, se presenta sin
    movernos de la situación primordial ocurriendo naturalmente.
    (30) Respecto a nuestra entera dimensión: todo fenómeno, sea visible o
    invisible, es enteramente purificado por su mismo en el estado de la
    condición real de existencia. Así pues, alcanzamos la suprema dimensión
    de no-dualidad, y una consciencia primordial suprema que no está
    vestida (por actividades mentales) está presente.

    (31) Purificando completamente nuestras obscuraciones con
    conocimiento, así obtenemos conocimiento de todo fenómeno tal como
    es en su condición real de existencia. Como quedamos enteramente
    liberados de cualquier dualidad en relación sobre quién entiende y
    aquello que es entendido, se sabe que pertenecemos a la familia de los
    omniscientes Tathagatas.
    (32) Ahora, con respecto a proceder por el camino de la práctica por la
    noche, aquí debemos entrenarnos en dos prácticas: una por la tarde
    cuando nos dormimos y la otra por la mañana cuando nos despertamos
    de nuevo. Por la tarde (antes de dormirnos) debemos dejar nuestras
    facultades sensoriales reposar en una condición de contemplación
    continua. Es más, debemos integrar nuestra práctica de concentración
    con nuestro sueño.
    (33) En el momento de dormirnos, debemos visualizar una letra A blanca o
    una pequeña esfera de cinco luces coloreadas en el espacio entre las
    cejas. Se visualiza claramente como del tamaño de un guisante. Primero
    fijamos nuestra consciencia en esto; después relajamos nuestra
    consciencia un poco y nos dejamos adormecer.
    (34) Cuando nos durmamos en un estado en que los seis agregados
    sensoriales están relajadamente alertas en su propia condición, nuestra
    consciencia no se contamina con la mancha del pensamiento discursivo
    y la clara luz natural aparece. Así nos encontramos en presencia de la
    condición real de existencia sin ningún pensamiento discursivo
    (distrayéndonos).

    (35) O de nuevo, cuando observamos esta consciencia instantánea (en el
    momento en que surge), no podemos ver nada en ella que pueda ser
    identificado como calma o el movimiento de los pensamientos. Así,
    encontrándonos en un estado de alerta, presencia vibrante, nos
    asentamos en una silenciosa consciencia y nos dormimos.
    (36) El proceso de dormirnos es la causa de nuestra entrada en la
    claridad de la condición real de existencia. (Nuestros sentidos) son
    entonces completamente absorbidos en el Dharmadatu en un estado de
    presencia pura. Mientras durmamos, es posible continuar
    encontrándonos presentes en esa condición real de existencia.
    (37) Habiendo quedado completamente desligados de nuestras trazas
    kármicas de un cuerpo material, nuestras trazas kármicas de visión y
    nuestras trazas kármicas de actividad mental, no surgirá otra actividad
    mental (antes de ponernos a soñar). Continuaremos encontrándonos en
    la presencia del estado de la condición real de existencia. Así
    experimentaremos un cierto grado de unión con la clara luz natural
    (38) (En el momento en que realmente) nos dormimos, no surgirán
    pensamientos discursivos y nuestro estado de pura presencia se
    absorberá en su Madre (la luz clara natural) y nos encontraremos
    presentes en el estado de la condición real de existencia. Después de
    este período de contemplación (que es la luz clara natural),
    reconoceremos nuestros sueños como simples sueños cuando entremos
    en el estado con sueños. Encontrándonos libres de ilusiones, (Los
    sueños) se manifestarán de una forma amistosa como nuestra dimensión
    y nuestra consciencia primordial.

    (39) Por la mañana temprano (inmediatamente después de despertar),
    una consciencia primordial surge que es sin corrección y presente en su
    propia condición. Si permanecemos en este estado natural sin distracción
    y sin meditar en nada, nos encontraremos quietamente presentes, no
    distraídos por ningún pensamiento discursivo. Eso es conocido como el
    estado del gurú Samantabhadra.
    (40) Mirando directamente a la cara de este estado (de pura presencia),
    observaremos con atención desnuda quién está meditando. No
    encontrando ahí nada reconocible (o confirmable), una consciencia
    primordial desnuda y auto-originada se auto-libera tal como surge.
    Entonces un consciencia primordial no-dual se hace presente.
    (41) En ese momento, encontrándonos más allá toda visión objetiva y
    trascendiendo todo pensamiento discursivo que se aferre a la dualidad,
    una consciencia primordial de no-discursividad se manifiesta claramente.
    Como estamos conscientes, una consciencia primordial de claridad,
    inmaculada (por la mancha de los pensamientos discursivos), se vuelve
    claramente manifiesta. Como no hay dualidad (presente de sujeto y
    objeto), una consciencia primordial de sensación placentera se vuelve
    claramente manifiesta.
    (42) Como hemos llegado a entender que todo fenómeno esen sí mismos
    la condición real de existencia, una consciencia primordial que no está
    equivocada en forma alguna se manifiesta de forma suprema. Y como
    una consciencia primordial de cantidad (que sabe cada cosa en su
    individualidad) se vuelve claramente manifiesta enteramente, la
    naturaleza inherente de las tres dimensiones de nuestra existencia se
    vuelve supremamente manifiesta.

    (43) Cuando uno practica la esencia de este yoga día y noche, toda
    nuestra dimensión vital entra en contemplación. Familiarizándonos con la
    práctica, nuestras pasiones surgirán en el camino (como algo útil).
    Ciertamente obtendremos toda medida de cumplir con beneficiar a los
    seres, cuyo numero es igual a la vastedad del cielo, debido a realizar las
    tres dimensiones de nuestra existencia.
    (44) La medida de nuestra familiaridad (con esta práctica es el grado en
    que somos capaces de) reconocer nuestros sueños como sueños
    mientras dormimos. Como los apegos a sensaciones de placer y dolor
    (será superadas día a día), nos encontraremos en un estado de
    integración, no vestido (por juicios ni conceptos). Debido a que nuestra
    consciencia primordial está presente, toda apariencia surge como un
    amigo (que puede ayudarnos en el camino). La continuidad de la ilusión
    es así interrumpida y nos encontramos en la presencia del estado de la
    condición real de existencia.
    (45) Como el practicante de Atiyoga, a través del día y la noche,
    permanece sin moverse de este estado de la condición real de
    existencia, se dice que él o ella realiza la Budeidad incluso en el instante
    entre dos respiraciones. Así fue dicho por el gran ser Garab Dorje.
    (46) Respecto a las pasiones que surgen en el camino (como algo útil en
    nuestra práctica), sin categorizar los fenómenos (como buenos o malos),
    los encontramos presentes en la condición real de existencia. Debido a
    que todos ellos están presentes en la consciencia total, sin que haya
    ninguna conceptualización a su respecto, reconocemos la ilusión (como
    no siendo otra cosa que) no-discursividad. Los fenómenos se manifiestan
    (no-discursivamente) como la condición real de existencia tal como es en
    sí misma.

    (47) Todo fenómeno que aparece como objetos de los agregados de los
    seis sentidos está presente en claridad luminosa y carece de cualquier
    naturaleza inherente. Debido a esto, reconocemos la ira teniendo el
    carácter de claridad y se manifiesta ahora como la consciencia primordial
    de la claridad.
    (48) Todo lo que se manifiesta externamente es la condición real de
    existencia, mientras que internamente, la pura presencia es consciencia
    primordial. Debido a que la sensación de gran gozo que es sin
    distinciones dualistas, tiene la naturaleza de la Energía, reconocemos los
    deseos como representando en realidad el potencial de gran gozo. Por lo
    tanto así manifiesta una consciencia primordial de la sensación de gran
    gozo que es espontáneamente auto-perfeccionada sin ninguna
    limitación.
    (49) Más aún, otro seres son beneficiados por medio de las tres
    dimensiones de nuestra existencia. Y los tres pasiones venenosas se
    manifiestan enteramente como la dimensión de nuestra existencia y su
    consciencia primordial inherente. Y debido a esto, todo lo que surge de
    ellas está presente también como nuestra dimensión de existencia y su
    consciencia primordial inherente.
    (50) Debido a que lo que llamamos "pasiones" ya no existen, no existen
    más causas para transmigrar en el samsara. Con respecto a eso, incluso
    aunque podamos pensar en llamar a esta condición "nirvana", en
    realidad es simplemente la multitud de cualidades virtuosas (de nuestro
    estado primordial de Budeidad) manifestándose espontáneamente en su
    auto-perfección, sin ninguna corrección o modificación hecha a ellas.
    Como el sol ascendiendo por el cielo, podemos decir que esto es solo
    como esa misma claridad.



    Nota: el texto ha sido ligeramente mutilado para adaptarse a las limitación de 20.000 caracteres de este foro. El PDF contiene el texto íntegro.

  2. Los siguientes 2 usuarios le agradecieron a Tao por Post util:

    Lobsang Dorge (15/09/2016),milkway (15/09/2016)

  3. #2
    Fecha de ingreso
    18 may, 13
    Ubicación
    Madrid
    Mensajes
    146
    Dar gracias
    14
    Gracias Recibidas: 94
    Gracias por tu valioso aporte, Tao. No te andas con chiquitas, escogiendo la via directa al despertar.

    "Entonces una consciencia primordial no dual se hace presente"

    Ese instante, ese instante...

  4. Los siguientes usuarios le agradecieron a Lobsang Dorge por Post util:

    Tao (16/09/2016)

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •  
Guía de Productos | Hogar | Deportes | Compras | Informática | Juguetes | DIY | Giocattoli | Disport | Moda | Auto | Bambino